El verano llega con una declaración audaz y brillante en el mundo de la moda: las joyas XXL. En contraposición al lujo silencioso que ha dominado temporadas pasadas, esta tendencia se atreve a gritar con piezas rotundas y llamativas.

Schiaparelli y Saint Laurent lideran esta tendencia con pendientes mayúsculos que evocan un toque ochentero. Estos diseños, grandes y deslumbrantes, se combinan a la perfección con cuellos escotados, asegurando que las joyas sean el centro de atención.

Imagina un vestido ligero y veraniego con unos pendientes que no sólo complementen, sino que definan todo el look. Es una mezcla de nostalgia y modernidad que captura miradas y corazones.

Por otro lado, Carolina Herrera adopta un enfoque ligeramente más discreto, aunque no menos impresionante. Sus diseños están cuidadosamente coordinados con el conjunto al que acompañan, creando una armonía perfecta entre la joyería y la ropa. Esto permite que cada pieza brille por sí misma sin opacar al resto del atuendo, ofreciendo una elegancia sutil pero innegablemente chic.

Blumarine, fiel a su espíritu dosmilero, nos trae collares casi tipo choker, muy grandes y anchos. Estas piezas, que envuelven el cuello con audacia, son perfectas para quienes buscan un look atrevido y moderno. Ideales para combinar con tops y vestidos de tirantes, estos collares añaden un toque de glamour y actitud a cualquier conjunto veraniego.

Esta tendencia de joyas XXL no se limita a un solo tipo de accesorio. Anillos, brazaletes y collares también se suman a esta ola de maximalismo, ofreciendo múltiples formas de incorporar esta moda en tu día a día.

Ya sea para un día casual en la playa o una noche elegante en la ciudad, las joyas extragrandes te aseguran un look impactante y memorable.

Imagen de portada: Schiaparelli.