Ganadora del Ariel, premiada en festivales y reconocida por su entrega en cada personaje, Sofía es sinónimo de talento y sensibilidad
Sofía Espinosa se ha consolidado como una de las actrices mexicanas más versátiles y comprometidas de su generación. De interpretar a Gloria Trevi en Gloria a darle voz a personajes de Pixar en Coco, pasando por historias íntimas en La puerta verde, Sofía demuestra que su curiosidad y entrega no tienen límites.
En Lobos por corderos, explora el silencio, el dolor y la moralidad en un papel profundo que la reta y la transforma. En esta entrevista, nos comparte su proceso creativo, sus valores y los sueños que aún la inspiran.
En “Lobos por corderos” interpretas a Regina Betancourt, una madre silente que, al hablar, revela todo su dolor. ¿Cómo te preparaste para esta transformación emocional y silenciosa?
Es una obra compleja, pues los personajes están atravesando un duelo profundo. Mi personaje es quizá quien se muestra más afectada, permanece en un estado de shock. A partir de la oferta que les hacen, ella comienza a salir de ese estado y empieza a expresar su dolor, coraje y preguntas.
Creo que el espacio de la ficción es maravilloso porque, aunque navegamos temas muy sensibles y dolorosos, estás protegido. Es un juego. Y nos cuidamos mucho entre nosotros, incluso nos divertimos. Para que suceda la magia, solo hay que estar presente y con el otro. Ahí está todo.
La obra inicia con esa oferta económica a cambio de silencio tras un accidente escolar. ¿Qué te provocó abordar ese conflicto moral y cómo influyó en tu interpretación?
Lo interesante de la obra es que cuestiona tu propia moralidad y tu sistema de valores. Tristemente, sabemos que en la vida real existen situaciones donde nunca se aclara si un hecho fue un accidente o una negligencia. El teatro, al final, busca eso: que el espectador se cuestione, provocarlo e invitarlo a esa conversación posterior.
¿Cómo viviste trabajar bajo la dirección de Reynolds Robledo y compartir escena con Adriana Louvier, Mariana Gajá y Pedro de Tavira?
Estoy muy agradecida porque Reynolds y Adriana me invitaron a formar parte del proyecto de un modo muy amoroso. Es un elenco maravilloso; sigo la carrera de todos mis compañeros y los admiro y respeto profundamente. Además, durante este proceso se han vuelto amigos, lo cual hace que la experiencia sea todavía más valiosa.
Mencionaste en una entrevista que “Lobos por corderos” es un debate en el que se pone sobre la mesa una oferta a cambio de silencio. ¿Qué reflexiones surgieron en ti respecto a los límites de la moralidad?
Me parece brutal que, a partir de un suceso tan trágico como el que plantea la obra, la institución esté más preocupada por cuidar su imagen que por cualquier otra cosa. También creo que la obra tiene varias capas; cada personaje ofrece un punto de vista distinto, lo que enriquece el debate y permite al público ver distintas aristas del conflicto.
Chilango la describe como “compleja y dura de actuar, pero profundamente sanadora”. ¿Fue esta carga emocional para ti una carga o una cura?
Para mí siempre ha sido importante separar la vida de la ficción. No busco similitudes con mi vida personal; se trata de un personaje ficticio atravesando una situación ficticia, y así lo abordo.
Aunque actuar un drama así implica una energía particular y un recorrido doloroso y catártico, también es muy disfrutable. Como decía antes, no deja de ser un juego, y atravesarlo junto a mis colegas es siempre un gozo.
Hablando de otros de tus proyectos, ganaste el Ariel por tu interpretación de Gloria Trevi en “Gloria”. ¿Cuáles fueron los mayores retos al encarnar a una figura pública tan compleja?
“Gloria” es un proyecto muy especial para mí. Fue un personaje que me exigió una disciplina y entrega particular, algo que disfruto mucho. Hubo un entrenamiento intenso para cantar y bailar, y actoralmente fue un gran reto. Y me gustan los retos.
En este caso, aunque la persona real siempre fue una referencia importante, buscamos crear nuestra propia Gloria: inspirarnos, estudiar y crear con libertad.
En “La puerta verde” ganaste el premio Pantalla de Cristal como Mejor Actriz (2023). ¿Qué vínculo encontraste con tu personaje que te regaló ese reconocimiento?
“La puerta verde” es una película que quiero mucho. Es un viaje entre una madre y un hijo en busca de un curandero rarámuri por la sierra de Chihuahua. Fue una experiencia mágica, rodeados de paisajes increíbles y contando una historia muy sensible y pertinente.
Además, la filmamos en pandemia, lo que la convirtió en toda una aventura. La película ya ha tenido recorrido en festivales; pero sigo deseando que llegue a salas para compartirla con la gente.
Fuiste parte del elenco de “Coco”. ¿Cómo fue tu experiencia prestando tu voz en un proyecto internacional de Pixar?
“Coco” fue un proyecto emocionante. Participar desde el inicio en la versión original en inglés fue toda una experiencia. La gente de Pixar es muy cuidadosa y perfeccionista: desde grabar tus expresiones para animar al personaje hasta el cuidado en los diálogos y la participación en todas las etapas.
El Día de Muertos es mi celebración favorita; en mi familia siempre hemos tenido la tradición de los altares. Así que fue una forma de reconectar con esas raíces y costumbres.
Sabemos que también eres guionista y productora en “Los bañistas” y “Bruma”. ¿Cómo influye tu perspectiva detrás de cámaras en tu actuación?
El cine es un arte colectivo. Creo que cuanto más conoces los procesos que ocurren antes del rodaje y detrás de cámara, más herramientas tienes para actuar con libertad.
“Los bañistas” y “Bruma” son películas que amo mucho. Estar desde la semilla y el deseo de contar una historia, hasta acompañar la película en su recorrido con el público, fue maravilloso. Quiero seguir haciendo eso
Además, con esos proyectos inicié mi colaboración creativa con Max Zunino, con quien también comparto buena parte de mi vida.
En este sentido, ¿podrías compartir tres valores que consideres imprescindibles en una obra o proyecto, ya sea como actriz, productora o guionista?
La historia debe ser pertinente e interesarme. El equipo creativo: actores, directores, técnicos… La convivencia suele ser intensa, y es importante disfrutarla. Y que el personaje me permita explorar algo nuevo. Creo que hay muchos tipos de proyectos y formatos, y me gusta trabajar en todos, pero siempre es fundamental encontrar el reto y el goce en cada uno.
Para ir cerrando: tu carrera te ha llevado por diferentes caminos, ¿hay algún personaje o historia que aún sueñes con contar o interpretar?
Claro, siempre hay más personajes e historias por contar. Me he desarrollado sobre todo en el cine de autor, y hay muchxs autores y colegas que admiro con quienes me encantaría trabajar.
También quiero seguir viajando con proyectos; filmar en otros países siempre me emociona.
Quiero seguir haciendo teatro, quizá producir algún proyecto también… No sé.
Pero sin duda creo que hay mucho por hacer.
Sigue a Sofía en Instagram: @sofespinosac
Fotografías: @alberto.hidalgo
PR: @jandf_pr y @_gabrielamarinm