La manicura de transición que todas querrán llevar
Cada temporada tiene un color estrella, y para el otoño el protagonista parece estar claro: “Pumpkin Cider”, un tono inspirado en la sidra de calabaza que mezcla matices de naranja quemado, óxido, cobre y destellos dorados. El resultado es un color cálido, elegante y versátil que funciona como el puente perfecto entre los tonos vibrantes del verano y las tonalidades más profundas del otoño.
Esta tendencia destaca por su capacidad de favorecer prácticamente a todos los tonos de piel gracias a su equilibrio entre naranja, marrón y reflejos dorados. Además, puede llevarse en múltiples versiones, desde acabados cremosos hasta metálicos o cromados.
¿Por qué está conquistando las redes?
A diferencia de los clásicos borgoña, chocolate o negro que suelen dominar el otoño, el Pumpkin Cider aporta calidez sin resultar demasiado oscuro. Su principal atractivo es que mantiene cierta luminosidad veraniega mientras incorpora la riqueza cromática típica de los meses más fríos.
Los expertos señalan que este tipo de tonos oxidados y dorados encajan perfectamente con las nuevas paletas otoñales, donde conviven marrones, verdes oliva, tonos vino y acabados metálicos.
Cómo llevar la tendencia
La gran ventaja del Pumpkin Cider es su versatilidad.
Acabado crema: ofrece una apariencia sofisticada y discreta, ideal para la oficina o para quienes prefieren una manicura elegante y atemporal.
Acabado metálico: resalta los reflejos cobrizos y dorados, aportando glamour y un aire retro que recuerda a la estética de los años setenta.
Efecto cromado o holográfico: cambia según la luz y mezcla destellos dorados, cobrizos y anaranjados para un resultado más llamativo y moderno.
En cuanto a la forma de las uñas, los estilos almendrados y ovalados ayudan a realzar la elegancia del color, aunque funciona igual de bien en uñas cortas y naturales.
Los esmaltes que mejor representan el look
Si quieres sumarte a la tendencia, estos esmaltes capturan perfectamente la esencia Pumpkin Cider:
OPI Nail Lacquer Penny Loafer Lane, un tono castaño oxidado muy naranjoso.
LONDONTOWN Lakur Bee’s Knees, una versión más dorada y luminosa.
OPI Goodie As Gold, ideal para quienes prefieren un acabado brillante con reflejos dorados.
Holo Taco Copper Coated, una propuesta metálica en tono cobre para un efecto más impactante.
Sally Hansen Insta-Dri ColorShift, con efecto tornasolado que cambia entre dorado, óxido y naranja según la luz.
El veredicto
Si buscas renovar tu manicura sin caer de inmediato en los tonos más oscuros del otoño, Pumpkin Cider es una apuesta segura. Sofisticado, favorecedor y fácil de combinar con colores como camel, beige, chocolate, verde oliva o azul marino, este esmalte reúne lo mejor del verano y del otoño en una sola manicura.