Un breve paso por la historia: mucho más que un simple punto

El estampado de lunares, conocido en el mundo anglosajón como polka dots, tiene una historia tan peculiar como su diseño. Su nombre proviene de la “polca”, una danza popular que arrasó en el siglo XIX.

En sus inicios, llevar un estampado de círculos perfectos no era tarea fácil. De hecho, antes de la mecanización textil, la uniformidad del patrón era imposible de lograr, y las manchas irregulares se asociaban, incluso, a enfermedades.

Fue con la Revolución Industrial y la llegada de la máquina de coser que los lunares se democratizaron, convirtiéndose en un símbolo de alegría y una forma de escapar de los colores lisos y monótonos. Ya en el siglo XX, figuras como la princesa Diana o la actriz Julia Roberts los inmortalizaron en la pantalla grande, cimentando su lugar en la historia de la moda.

2026: La primavera-verano donde los pies son los reyes

Ahora, volvamos al presente. Si hay una tendencia que está dominando las pasarelas y las calles esta temporada, son los zapatos de lunares. No es una exageración: firmas de la talla de Dior, MSGM, Vetements o Patbo han convertido este calzado en su gran apuesta para la primavera-verano 2026. El director creativo de Dior, Jonathan Anderson, ha presentado unos delicados salones de tacón con lunares que son el sueño de cualquier amante de la elegancia. Pero la fiebre no se limita a la alta costura.

Firmas como Elie Saab apuestan por sandalias de plataforma, mientras que otras casas como Bach Mai se decantan por mules planas, demostrando la versatilidad del diseño.

¿Y qué hay de las que buscan algo más accesible? Pues la tendencia también ha llegado a los escaparates de las grandes cadenas. Zara, Mango y Pull & Bear ya ofrecen sus propias versiones de sandalias, bailarinas y mules con estampado de lunares, asegurando que este look sea para todos los presupuestos.

Como bien lo dijo el maestro Christian Dior en su momento, y sigue siendo tan vigente como entonces: los lunares son ideales porque, según su color, pueden ser muy versátiles… Blanco y negro para la elegancia; rosa y azul pastel para la delicadeza; esmeralda, escarlata y amarillo para la alegría.

Styling: El truco para no fallar (y atreverte a jugar)

La gran pregunta: ¿cómo se combinan? La respuesta corta es: con la confianza de quien sabe que tiene una prenda estrella en sus pies.

Para las clásicas (y las que buscan seguridad)

La regla de oro es mantener el resto del look en una paleta de colores neutros o lisos. Unos simples zapatos de lunares negros sobre blanco pueden convertir un básico vestido negro o unos jeans y una camiseta blanca en un conjunto con personalidad propia.

Para las atrevidas

Si eres de las que ama los retos, lánzate al print mixing. Los lunares, sobre todo los clásicos en blanco y negro combinan a la perfección con otros estampados como las rayas e incluso con otras tonalidades de lunares. La clave está en mantener la coherencia dentro de la misma familia de colores.