¿Estamos listas para decirle adiós a los vaqueros de siempre? El 2026 llega con una propuesta de lo más interesante: una moda que abraza la comodidad sin sacrificar ni un ápice de estilo. Lejos de las revoluciones radicales, este año se trata de una “contrarrevolución” donde los detalles y las siluetas depuradas marcan la diferencia.
La silueta que lo abraza todo: el regreso del volumen
Si hay una tendencia clara para 2026, es el triunfo de la silueta relajada. Ya lo vimos en el New York Fashion Week: los pantalones bombachos —también llamados harem, parachute o balloon— se convierten en los favoritos por su comodidad y su capacidad de dar carácter a cualquier look.
Firmas como Michael Kors y Altuzarra los han llevado a la pasarela, y en el plano local, podemos encontrar versiones espectaculares en firmas como Sfera o Zara, que apuestan por cortes oversize pero estructurados.
Pero el volumen no termina ahí. Los pantalones palazzo o “pata de elefante” regresan para definir la elegancia primaveral. Desde la sofisticación de Céline, que los combina con tenis blancos para un look moderno, hasta la propuesta de Ralph Lauren.
El color como protagonista
Este año, los tonos neutros conviven con una paleta de colores vibrantes que promete alegrar nuestros outfits. En Parfois encontramos un diseño rojo que es ideal para un look casual pero cuidado.
Y para las que buscan un toque de dulzura, los colores intensos llegan con fuerza, especialmente en pantalones acampanados. Issey Miyake tiene una opción en tejido de punto que promete frescura.
El toque funcional: cargos y bolsillos
Por último, pero no menos importante, la tendencia cargo sigue vigente, pero se reinventa.
Ya no son solo los pantalones holgados con bolsillos de los 90. Ahora los vemos en versiones más estilizadas, como el diseño de ODEEH.