Hablar de encaje siempre evoca lo romántico, aquellas prendas sensuales y discretas que suelen ligarse con el romance. Sin embargo, con el resurgimiento del encaje en clave boudoir en las pasarelas, esta percepción da un giro para convertirse en una declaración de intenciones; una que lleva la contundencia, el dramatismo y el dominio en una sola prenda.
Este estilo emplea siluetas adaptables, no solo al cuerpo, sino también a la esencia de quien lo usa, dejando atrás su papel como simple lencería para convertirse en el protagonista de las pasarelas y reivindicarse en el estilo urbano.
Las transparencias, la ropa interior expuesta, las prendas deliberadamente provocativas, sin adornos y que abrazan la figura son los códigos que definen esta tendencia. Una de sus principales referentes es Jenna Ortega, quien durante la promoción de la segunda temporada de la serie Merlina deslumbró con outfits que dejaron sin aliento a más de uno.
Su estilo combina prendas de lencería con elementos góticos y transparencias. Uno de sus looks más impactantes fue el vestido blanco largo que lució en una de las alfombras rojas. La prenda contaba con mínimas alteraciones respecto al diseño original, atenuando un poco las transparencias en la zona del busto y creando el efecto de un vestido que se derrite como la cera.
En las colecciones de Chloé o Bluemarine para Otoño 2025 también podemos ver la presencia del encaje, incorporado esta vez en un estilo más casual y cotidiano, lo que lo convierte en un referente clave de lo que veremos esta temporada.
Imagen de portada: Chloe.