Más que una simple tendencia, la chaqueta de cuadros es una inversión de estilo que trasciende temporadas. Ya sea en forma de un blazer sofisticado o una chaqueta tipo shacket, esta pieza es el secreto mejor guardado para construir looks con personalidad, desde la oficina hasta un plan de fin de semana. En 2026, su vigencia es más fuerte que nunca, demostrando que lo clásico, cuando se sabe combinar, siempre es tendencia.

El manual de combinaciones: de casual a glam en un abrigo

La magia de esta prenda reside en su versatilidad. Un simple cambio de piezas puede transformar completamente el estilo.

Para un look casual infalible: La fórmula segura es combinar tu chaqueta de cuadros con los básicos de siempre: unos vaqueros rectos azules, una camiseta blanca o un jersey neutro y zapatillas blancas. Es el look “menos de 5 minutos” que siempre funciona.

Para una elegancia femenina: Llévala sobre un vestido de punto de manga larga en un tono sólido y acompáñalo con botines de tacón. La mezcla de texturas (lana del blazer y punto del vestido) añade profundidad y estilo.

Para una reunión sofisticada: Eleva la chaqueta con un traje sastre completo, o también puedes combinarla con una falda midi negra con abertura, una camisa blanca de estilo masculino y unos zapatos de tacón fino stiletto o unos buenos mocasines. Este contraste entre lo estructurado y lo sensual es impecable.

Clasicismo moderno: La fórmula infalible: blazer + vaquero oscuro + camisa blanca + mocasines planos. Juega con las texturas y los largos para un resultado juvenil y elegante a la vez.

Imagen de portada: Twin Set.