Hay moda que se consume, y luego hay moda que se lleva en el alma. La nueva colección de Denisse Kuri, Flores de Origen, pertenece a esta segunda categoría: un trabajo profundamente emotivo que convierte cada prenda en un acto de amor y una pieza de herencia.
En un mundo donde la moda rápida nos ha hecho olvidar el valor de lo hecho a mano, la diseñadora poblana nos invita a hacer una pausa y recordar las raíces. Porque antes de que existieran las grandes industrias:
“(…) la ropa personalizada se hacía principalmente en el hogar; las madres y abuelas tejían, bordaban y confeccionaban para la familia. Un acto de amor”.
El origen de todo: un vistazo a Denisse Kuri
Para entender la profundidad de Flores de Origen, hay que conocer a la mente creativa detrás de la firma. Denisse Kuri, originaria de Puebla, estudió Diseño Textil en la Universidad Iberoamericana y fundó su marca homónima en 2010, impulsada por una misión clara: transformar la herencia textil indígena en moda contemporánea con un impacto social real. Su trabajo le valió el reconocimiento de la industria al ganar el prestigioso concurso Who’s On Next de Vogue México en 2019.
A diferencia de otras marcas que solo toman préstamos estéticos, el trabajo de Kuri es un verdadero proceso de colaboración. La diseñadora trabaja de la mano con comunidades de artesanos de Chiapas, Puebla, Veracruz, Guerrero, Tlaxcala y Oaxaca. De hecho, el 90% de sus tejidos son completamente hechos a mano en telares de cintura y telar de pedal. Para Kuri, estas manos no solo producen tela; “plasman su pensar y sentir; sus tejidos y bordados son palabras que cuentan historias”.
“Flores de Origen”: lo que debes saber de la Colección 2026
La nueva colección es, en esencia, un viaje directo a la esencia de México. Aunque el lanzamiento oficial está programado para llevarse a cabo en el marco de la pasarela de Mercedes-Benz Fashion Week México, que celebrará su 15 aniversario en Puebla del 30 de julio al 1 de agosto de 2026, el espíritu de Flores de Origen ya está floreciendo.
Se trata de una cápsula que nace del trabajo colaborativo con las manos más talentosas del país. La colección busca romper con la idea de que la ropa artesanal es solo para ocasiones especiales, adaptando el huipil y otras técnicas milenarias a la silueta y las necesidades de la mujer urbana actual. Los bordados de flores, un referente visual constante en el ADN de la marca, se convierten aquí en el hilo conductor, celebrando la biodiversidad y la riqueza cultural de nuestro país.
Si eres amante de firmas mexicanas que defienden el oficio, Estas prendas son una herencia, un textil vivo de emociones que abrazan el alma, y bendiciones que te acompañan en la vida.