Un ícono se renueva (sin perder su alma)

Si hay una vela que ha marcado un antes y un después en el mundo del hogar y el lujo, esa es la Diptyque. Nacida en París en 1963, su vaso de vidrio, su etiqueta en blanco y negro y sus letras danzantes se han convertido en un símbolo de distinción para quienes amamos rodearnos de belleza.

Ahora, por primera vez en su historia, la firma francesa le ha dado un “soft lift” a su creación más preciada. Y lo ha hecho de la mano de la diseñadora franco-suiza Julie Richoz, una artista conocida por la sensibilidad de su mirada y la precisión de su trabajo. Su misión no era transformar el objeto, sino refinarlo con gran delicadeza.

El resultado es una vela que se siente igual de familiar, pero que respira una nueva ligereza y luminosidad.

Los tres cambios que marcan la diferencia

Un vidrio que abraza la luz

El nuevo vaso conserva las proporciones que tanto amamos, pero incorpora un relieve ovalado muy sutil que rodea la etiqueta, creando un juego de sombras y reflejos que cambia con la luz del día. Además, sus paredes se han afinado ligeramente para que la transparencia y la textura permitan que la luz se mueva con más libertad, elevando la poesía de la llama.

La etiqueta: más relieve, más carácter

La icónica tipografía de “letras danzantes”, dibujada a mano por el cofundador Desmond Knox-Leet e inspirada en códigos secretos, ahora presenta un acabado en bajorrelieve y barniz brillante. El efecto es táctil y visualmente más rico, pero sin alterar la esencia de ese rompecabezas gráfico que tanto nos fascina.

Una base cóncava para una combustión impecable

El interior del vaso también ha sido rediseñado. Los ángulos rectos han dado paso a una base cóncava que permite una llama más uniforme y que la cera y la mecha se consuman por completo. Un detalle técnico que habla de una obsesión por la perfección.

Y además… por fin son recargables

Aquí viene la noticia que nos emociona especialmente: Diptyque ha dado un paso firme hacia la sostenibilidad. A partir del otoño de 2026, 10 de sus fragancias más emblemáticas estarán disponibles en formato recarga.

¿Lo mejor? El nuevo vaso es ahora un 10% más ligero, lo que reduce su huella de carbono en un 24%. Un gesto que convierte el placer de encender una vela en un acto también responsable con el planeta.

Imagen de portada: Diptyque.