No es Los Cabos que conoces. Está más lejos, es más salvaje y, para muchas, es exactamente lo que estaban buscando
Un nombre que lo dice todo: paz y agua
Amanvari. Suena a suspiro, a promesa. Y es que su nombre, que viene del sánscrito y significa precisamente eso: paz y agua, ya nos va dando pistas de lo que encontraremos en este rincón de Baja California Sur.
La marca Aman, famosa por sus refugios en los lugares más remotos y bellos del planeta, desde cañones en Utah hasta islas en Grecia, acaba de abrir su primer resort en México. Y lo hizo donde muchos no se atreverían: en el Cabo del Este, la costa más virgen y menos explorada de la península.
¿La sorpresa? No está en el bullicioso corredor turístico de Los Cabos. Está a una hora en coche del aeropuerto de San José del Cabo, pero se siente a años luz de todo.
18 casitas, 5 kilómetros de playa y un silencio que abraza
Hablemos de números, porque aquí son clave. Amanvari no es un hotel de cientos de habitaciones. Tiene apenas 18 casitas elevadas sobre el paisaje. Algunas están junto al estero, otras directamente sobre la arena. ¿El resultado? Privacidad absoluta. La playa nunca está llena. No hay filas, no hay ruido. Es como tener tu propia mansión en el desierto, pero con un equipo que en 48 horas ya sabe cómo te gusta el café.
Las casitas, diseñadas por el estudio Elastic Architects, son una lección de integración con el entorno. Paredes de vidrio del piso al techo, terrazas al aire libre, patios privados y una paleta de colores que imita los tonos arena del desierto. Todo difumina los límites entre el interior y el exterior. Es minimalista, sí, pero con calidez. Nada de frío lujo escandinavo; aquí la piedra, la madera y el blanco se funden con el paisaje.
Tip práctico 1: Si buscas la experiencia más inmersiva, elige una casita Beachfront. Están directamente sobre la arena. Las Horizon ofrecen las mejores vistas panorámicas. Y las Estuary están rodeadas de manglar, ideales para los amantes de la observación de aves.
¿Qué incluye una noche que puede costar lo que un viaje a Europa?
Aquí viene la pregunta del millón: ¿cuánto cuesta? Las tarifas de apertura oscilan entre 3,800 y 6,200 dólares por noche, dependiendo de la categoría y la temporada.
Sí, es una cifra que impresiona. Pero también es cierto que no es un hotel cualquiera. Esa noche incluye:
- Desayuno diario y refrigerios en la habitación.
- Uso de equipo de deportes acuáticos no motorizados y bicicletas.
- Una actividad de bienestar guiada a diario.
- Acceso a la finca de 600 hectáreas de Costa Palmas, que incluye 7.3 hectáreas de huertos y granjas ecológicas.
- Casi 5 kilómetros de costa apta para el baño, un lujo poco común en esta región, donde las corrientes suelen ser fuertes.
Tip práctico 2: Si viajas en temporada baja (que en Baja California suele ser verano, por el calor), podrías encontrar tarifas más accesibles. Y si el presupuesto no es problema, las residencias privadas pueden ser tu opción.
Tres restaurantes, un spa con temazcal y experiencias que no olvidarás
La oferta gastronómica es otro de los grandes atractivos. Amanvari cuenta con tres restaurantes:
- Arva, la firma italiana de Aman, con cocina casera y auténtica.
- Sesui, un restaurante japonés con un mostrador omakase de 10 asientos.
- Luma, especializado en mariscos mexicanos.
Y para los momentos de desconexión, el Aman Spa es una experiencia en sí mismo. Incluye un temazcal, una versión contemporánea de la antigua ceremonia mesoamericana, donde un chamán guía la purificación con piedras volcánicas. También hay dos “Casas de Hidroterapia” con baño ruso (banya) y baño turco (hammam), seis salas de tratamiento, salón de belleza y un pabellón de yoga.
Tip práctico 3: Reserva la ceremonia del temazcal con anticipación. Es una de las experiencias más auténticas y transformadoras del resort.
Más allá del resort: el mar de Cortés, el “acuario del mundo”
Jacques Cousteau llamó al Mar de Cortés “el acuario del mundo”. Y desde Amanvari, ese acuario está a tus pies. Buceo, snorkel, senderismo por la Sierra de la Laguna, paseos a caballo, velas… las opciones son muchas y todas arraigadas en las tradiciones locales.
Pero quizá lo más valioso no sea lo que haces, sino lo que no haces. No hay agenda social que dicte dónde cenar. No hay grandes desarrollos turísticos dominando el horizonte. Hay kilómetros de costa intacta, el desierto llegando al mar y el silencio como banda sonora.
Tip práctico 4: Lleva ropa ligera, protección solar de amplio espectro y un buen sombrero. El sol en Baja California no perdona, y querrás pasar horas en la terraza o en la piscina privada.
Cómo llegar (y por qué vale la pena el trayecto)
El Aeropuerto Internacional de San José del Cabo (SJD) está a 45-60 minutos en coche por una ruta panorámica. Amanvari ofrece un servicio de terminal privada (PrimeSky) para quienes lleguen en avión privado. Y si quieres llegar con estilo, el traslado en helicóptero toma apenas 15 minutos.
Tip práctico 5: Coordina tu traslado con el equipo de conserjería del resort. Ellos se encargarán de todo, desde el vehículo hasta el itinerario a medida.
¿Es para ti? La pregunta que solo tú puedes responder
Amanvari no es para quien busca fiesta, nightclubs o una agenda social apretada. Es para quien necesita desaparecer del mapa por unos días. Para quien valora la privacidad, la naturaleza y el lujo que no grita, sino que susurra.
Si eres de las que viaja para recargar energías, para conectar con el paisaje y contigo misma, este rincón de Baja California te va a enamorar. Si lo que buscas es el glamour de Cabo San Lucas, mejor quédate en el corredor turístico. Pero si quieres experimentar el lujo silencioso en su máxima expresión, ya sabes dónde ir.
¿Te imaginas despertar con el Mar de Cortés a tus pies y el desierto como única compañía? Amanvari ya está aquí. La pregunta no es si puedes permitírtelo. La pregunta es: ¿estás lista para desconectar?