En estos tiempos, ha pasado algo curioso: lo que antes nos daba vergüenza ajena, ahora es el uniforme de los que saben. De repente, asaltar el clóset de tu papá se volvió la máxima expresión de estilo. Bienvenidas al Dadcore, la tendencia que demuestra que, efectivamente, nuestros padres siempre tuvieron la razón.

Si hace unos años la moda nos pedía vestirnos como ejecutivos de éxito (el old money o el lujo silencioso), hoy la consigna es exactamente la opuesta: ponte lo que te dé la gana, pero que sea cómodo. Y para eso, ¿quién mejor referente que el experto número uno en comodidad sin pretensiones? Hablamos de nuestros papás.

El fenómeno Dadcore nos ha mostrado que la verdadera declaración de principios no está en un bolso de miles de pesos, sino en la libertad de usar unos pants anchos, unas playeras de algodón gastado y esos tenis “feos”; pero increíblemente cómodos.

Se trata de vestir con la misma seguridad de alguien que ya no tiene nada que demostrar.

De las canchas de basquetbol a las pasarelas: ¿de dónde salió esto?

Resulta que esta moda no nació ayer. El Dadcore irrumpió por primera vez con fuerza en 2016, cuando Balenciaga subió a sus pasarelas a modelos con un look que bien podría ser el de cualquier padre yendo a la ferretería. Rápidamente, el concepto se expandió, convirtiéndose en el refugio perfecto frente a una identidad digital saturada y agotadora.

Y es que, ante el estrés de estar siempre perfectas en redes sociales, ¿quién no ha soñado con la despreocupación de alguien cuya única preocupación es que los zapatos no le lastimen el pie? Ese es el núcleo del Dadcorela función sobre la forma, y el comfort como único lujo verdadero.

Las 4 prendas clave del uniforme del papá cool

¿Listas para transformar el clóset de su papá (o una buena tienda vintage) en su nueva boutique favorita? Tomen nota de los básicos:

Los jeans holgados

Olvídense de los entubados que aprietan. Aquí mandan los de cintura alta, lavados, anchos y con una caída relajada. Los “jorts” (bermudas vaqueras) también son un must para el calor.

Las camisas holgadas

Ya sean las clásicas de cuadros (las flannels) o una camisa Oxford blanca ligeramente grande. La regla es que parezca que te la prestaron y decidiste no regresarla.

Las sudaderas y chamarras funcionales

Róbenle esa sudadera de algodón gastada o esa chamarra de nailon que ha visto mejores días. Los cortavientos y los chalecos acolchados son los reyes indiscutibles de la funcionalidad.

El rey indiscutible: los tenis de papá

Si solo van a adoptar una prenda, que sean estas. Hablamos de tenis robustos, de corte pasado de moda, de esos que antes nos daban pena ajena pero que hoy son la envidia de todo fashionista. Marcas como New Balance (especialmente los modelos 990, 992 o 530) son las consentidas y el alma del Dadcore.

¿Es solo moda o una declaración de principios?

La respuesta corta es: ambas.

En un momento de crisis, guerras y ruido digital infinito, vestirse como nuestros papás es como encontrar un ancla. Es abrazar la seguridad de las rutinas de los domingos, las comidas familiares y la sensación de que todo va a estar bien. Es un acto de rebeldía contra la presión de las redes sociales que nos exigen estar siempre a la moda y perfectas. Es el lujo de no querer aparentar y de elegir el descanso antes que la aprobación de los demás.

Celebridades como Emily Ratajkowski (con sus sudaderas de Reebok y tenis New Balance) han sido clave para popularizar este look anti-estatus.

Mientras que antes la moda old money exigía un guardarropa impecable y aspiracional, el Dadcore prefiere la chaqueta de mezclilla desgastada que ya tiene una historia que contar.