¿Recuerdas cuando hacerte las uñas era simplemente “llevar las uñas pintadas”? Esos tiempos quedaron atrás. Hoy, la manicura es un elemento clave de nuestro look y, en 2026, se confirma como un auténtico lienzo de creatividad.

Para este año, veremos una manicura más técnica, más artística y con una clara intención estilística. Lo importante no será solo llevar las uñas arregladas, sino contar algo con ellas. Y aunque la creatividad se desborda, hay una base común: la forma cuadrada (clásica, coffin o cat claw) se impone como la silueta predominante. Limpia, definida y versátil.

Dicho esto, vamos con las tendencias que vas a querer llevar a tu próxima cita de manicura.

Uñas efecto perla: la evolución del glazed

Si el glazed donut fue tendencia, su versión 2026 es aún más etérea y sofisticada. La tendencia glazed evoluciona hacia un acabado más etéreo: capas translúcidas, brillo interno, matices perlados y texturas que recuerdan al vidrio o al nácar. Es elegante, natural, favorece a todos los tonos de piel y será la manicura estrella para novias, eventos y looks profesionales.

Polka dot nails: el regreso del lunares

¿Recuerdas los lunares que Dua Lipa, Hailey Bieber o Sabrina Carpenter han lucido? Pues se consolidan como tendencia por su diseño diferente pero sencillo; visualmente impactante, aunque sin resultar recargado. Pueden ser puntos pequeños alineados, distribuidos al azar, en colores contrastados o tonales. Un aire retro pero modernísimo.

Brickhouse mani: el rojo que se oxida

Tom Bachik, el manicurista de las estrellas, ha bautizado así a esta tonalidad: un rojo oxidado, entre naranja y terracota. Es la alternativa perfecta para quienes aman el rojo clásico, pero buscan una vuelta de tuerca más cálida y original. Selena Gomez ya es fan.

Manicura preppy: tartán y rombos en las uñas

El estampado preppy por excelencia (tartán, cuadros, rombos) se cuela en nuestras manicuras. Es una tendencia que surge como contrapunto al minimalismo, permitiendo experimentar con proporciones, colores y texturas. Resulta familiar y versátil, pero con un punto subversivo.

Cowboy nails: el estampado de vaca es el nuevo leopardo

Sí, el leopardo sigue, pero el print de vaca se ha coronado como el nuevo must-have. Ese toque western que triunfa en la moda también llega a las uñas, y si no, que se lo digan a Jennifer Lopez. Divertidas, originales y con mucha personalidad.

Estética retro: rayas y acentos gráficos

Recuperamos el espíritu gráfico de los 60, 70 y 90. Rayas verticales, diagonales, acentos minimalistas sobre bases claras. Esta tendencia conecta con la generación que busca manicuras con intención visual, pero sin recargar. Es versátil, se adapta a uñas cortas y permite infinitas combinaciones: desde blanco y negro hasta tonos neón o pastel.

Uñas cortas micro french: la favorita de las clásicas

La manicura francesa en su versión más sutil y actual. Una línea diminuta en la punta de la uña (blanca, negra o de color) sobre una base natural. Favorecen muchísimo porque puedes adaptarlas a tu medida y estilizar visualmente la uña. Además, son cómodas, elegantes y el crecimiento apenas se nota.

Manicura Blooming Gel: efecto acuarela

Esta técnica promete ser el nail art favorito por sus posibilidades infinitas. Utiliza un gel especial que hace que los pigmentos se “abran” al contacto, creando diseños orgánicos que parecen flores, mármol, acuarelas o psicodélicos tie-dye. Un efecto artesanal y cool.

Uñas de encaje: romanticismo con un punto gótico

Delicadas y románticas, pero con un toque oscuro. Se trata de manicuras inspiradas en la lencería, que imitan la trama del encaje sobre una base natural. Puede lograrse con apliques de tela real o con dibujos de pincel finísimo. Ideales para una ocasión especial o para las almas románticas.

Uñas joya: el 3D más expresivo

Cristales, perlas, gotas con efecto glass, relieves metálicos, microesculturas… El nail art tridimensional se perfila como la vertiente más expresiva del año. Pero ojo, no viene a desplazar al resto, sino a sumarse. Puede ser un pequeño acento en una sola uña o una composición más elaborada. Pura autoexpresión.