La Semana Santa está a la vuelta de la esquina y, seamos honestas, ya estamos soñando con una escapada. Ya sea que busques recargar energías en una playa mexicana, perderte en la magia de un pueblo mágico o cruzar el charco para una dosis de cultura europea, tenemos el destino ideal para ti.

Aquí van nuestras siete apuestas, con todo: dónde hospedarte, qué comer y qué no puedes perderte.

1. Tulum, México: El paraíso bohemio-chic (siempre a la moda)

Si lo tuyo es el mar turquesa, la vibra relajada y los hoteles que parecen sacados de una revista, Tulum sigue siendo el rey. La oferta actual es de lujo sostenible y experiencias curadas (aunque muchos sitios se siguen mandando con los precios).

  • Dónde dormir: El Hotel Bardo es la nueva joya de la Corona. Un oasis adults-only con habitaciones que son un sueño y un restaurante que compite con los mejores de la ciudad.

Para algo más íntimo, Be Tulum sigue siendo un clásico infalible con su beach club espectacular.

  • Imperdible: Una tarde en Kitxen, el restaurante del Hotel Bardo, para una experiencia gastronómica que fusiona sabores mayas con técnicas de vanguardia. Y por supuesto, una visita a la zona arqueológica (¡ve tempranísimo para evitar el sol y las multitudes!).

2. San Miguel de Allende, Guanajuato: Arte, color y romance colonial

Para las que buscan una escapada cultural con un toque colonial, pero corazón mexicano, San Miguel de Allende es la respuesta. Sus calles empedradas, sus atardeceres dorados y su increíble escena artística la convierten en un destino perfecto para una Semana Santa diferente.

  • Dónde dormir: El Rosewood San Miguel de Allende es la cúspide del lujo en la ciudad. Su spa es un santuario y su terraza tiene una de las vistas más icónicas de la Parroquia.

Para una opción boutique, el Hotel Matilda es un paraíso del arte contemporáneo.

  • Imperdible: Un paseo al atardecer por el Mirador, seguido de una cena en Áperi, en el Rosewood, con cocina de autor que enamora. Y no te vayas sin un recorrido por las fábricas de la zona para comprar cerámica y textiles únicos.

3. Valle de Guadalupe, Baja California: El paraíso del vino

El Valle está de moda, y con razón. Si eres amante del vino, la buena comida y los paisajes áridos que cortan la respiración, este es tu destino. La Ruta del Vino tiene nuevas paradas que son parada obligatoria.

  • Dónde dormir: Bruma es el lugar más cool. Además de habitaciones de diseño espectacular, alberga el restaurante Fauna, una experiencia culinaria que trasciende.
  • Imperdible: Una cata de vinos en Vena Cava, con su arquitectura de cascos de barco invertidos, y una comida larguísima y feliz en Animalón, un restaurante al aire libre que es pura magia.

4. Oporto, Portugal: Un cuento de azulejos y vino (desde Vogue)

Para las que quieren cruzar el charco, Oporto es una de las recomendaciones de Vogue que más nos enamora. Su encanto reside en sus callejuelas empinadas, sus iglesias cubiertas de azulejos azules y el río Duero como arteria vital.

  • Dónde dormir: El Hotel Infante Sagres, recientemente adquirido por Experimental, es el primer cinco estrellas de la ciudad y un emblema de lujo con solera. Para una opción más moderna y céntrica, busca un apartamento luminoso cerca de la Torre de los Clérigos.
  • Imperdible: Probar una auténtica francesinha (un sándwich contundente que es pecado y gloria), visitar las bodegas de vino de Oporto en Vila Nova de Gaia y, por supuesto, degustar los pastéis de nata recién horneados.

5. Bilbao, España: Vanguardia, pintxos y pueblo con encanto

Bilbao es la escapada urbana perfecta para las que aman el arte, la buena mesa y el ambiente cosmopolita. La ciudad es un hervidero de cultura, con el Guggenheim como estandarte, pero su verdadera magia está en recorrer sus calles y sus alrededores.

  • Dónde dormir: El Palacio Arriluce Hotel es un palacete de ensueño con vistas al Cantábrico.
  • Imperdible: Una experiencia gastronómica en Azurmendi, el restaurante de Eneko Atxa (tres estrellas Michelin y una experiencia sostenible que va más allá de comer). Y sí o sí, una excursión a Bermeo y al increíble San Juan de Gaztelugatxe (sí, el del trono de hierro en Juego de Tronos).

6. Madrid, España: La capital que nunca duerme (y en primavera, menos)

Madrid en primavera es una explosión de vida. Las terrazas se llenan, el Parque del Retiro invita a pasear y la oferta cultural es abrumadora. Perfecta para una escapada de ciudad vibrante.

  • Dónde dormir: El Nômade Temple Madrid, que abre justo para Semana Santa en el barrio de Las Letras, promete ser el nuevo hotspot. Su azotea con piscina y vistas al skyline madrileño es un plan en sí mismo.

Otra opción clásica y elegante es el Mandarin Oriental Ritz, Madrid.

  • Imperdible: Un atardecer en el Templo de Debod, seguido de una visita a la librería de cine Ocho y Medio (a diez minutos caminando). Para comer, el gastrobar La Santa María en el Barceló Torre de Madrid ofrece “tapas viajeras” en un entorno de diseño espectacular.

7. Asturias, España: Naturaleza salvaje y gastronomía de altura

Para las almas aventureras que buscan paisajes verdes, costa escabrosa y una de las mejores cocinas de España, Asturias es el destino.

  • Dónde dormir: CoolRooms Palacio de Luces, cerca del pueblo pesquero de Lastres, es una opción llena de encanto. Para las más aventureras, una casa rural con vistas a los Picos de Europa es la base perfecta.
  • Imperdible: Hacer el sendero de la Ruta del Cares (solo para valientes, pero las vistas lo valen).