En un mundo donde lo espiritual y lo digital convergen, Víctor Tarot emerge como una figura única. Proveniente de un linaje familiar de práctica mágica, ha logrado tender un puente entre la tradición y el algoritmo, construyendo una comunidad de millones en redes sociales. ¿Cómo fue esa transición? ¿Qué significa ser un chamán moderno?
En esta entrevista para Ambiance, Víctor nos abre las puertas de su “Caldero de las Brujas”, habla de su libro “El Camino Esotérico”, su escuela y nos revela por qué, para él, la brujería moderna es sinónimo de liberación y propósito.
Tenemos el dato de que tu camino en el esoterismo comenzó con un linaje familiar. ¿Podrías contarnos cómo fue esa transición de aprender en un entorno tradicional a convertirte en un creador de contenido con millones de seguidores? ¿Qué fue lo más desafiante de llevar la brujería a las redes sociales?
Venga, pues este camino no fue algo decidido del todo; creo que vino como consecuencia de compartir mis prácticas personales. Adaptarme a la transición de alguien que crece en el mundo de la magia y desea ser visto y escuchado, sin la intención inicial de ser figura pública, sino de conectar con personas que tengan una percepción similar, fue un proceso. Encontrar gente con un criterio parecido al mío dentro de este mundo ha sido algo difícil, pero entender que a la gente le gusta lo que hago, que les funcionan los rituales que comparto y que confían en mi energía, me ha ayudado a adaptarme. Cuando inicié en redes sociales, el mundo de la magia todavía era un tabú; muchas personas jóvenes hacían sus prácticas en secreto. Ver que la gente se conecta con lo que hago, que me toma como inspiración, me da motivo para seguir. Al final, no me adapté a hacer algo para los medios, sino que simplemente muestro lo que he hecho durante años, y desde ahí fluyo con los temas de la magia en esta era digital.
Fundaste la “Escuela de Brujería”, un proyecto que suena a un antes y un después. ¿Cuál es la misión central de la escuela? Más allá de enseñar rituales, ¿qué busca despertar o transformar en tus estudiantes?
El propósito de la escuela no es solo enseñar magia, sino crear un espacio donde la comunidad sea escuchada y pueda expresar cómo despierta, cómo se manifiestan sus sueños y qué significan las señales diarias en su energía. No se trata de convertir a las personas en brujas, sino de guiar a quienes ya son brujas para que sepan expresarse y utilizar sus artes mágicas sin dañarse a sí mismas ni a otros. La escuela busca dar visibilidad a quienes estudiamos estos temas, y mostrar al mundo que esto no es un simple hábito, sino una forma de vida transformadora. Queremos ofrecer la mejor guía y entrenamiento para que las personas puedan realizar sus prácticas mágicas con seguridad, sin ser juzgadas, y sintiéndose entendidas por una comunidad que comparte el mismo camino.
Acabas de publicar tu libro “El Camino Esotérico”. En un mundo lleno de contenido gratuito, ¿qué encuentra el lector en estas páginas que no pueda encontrar en tus videos o podcasts? ¿Cuál es la semilla esencial que querías plantar con este libro?
El Camino Esotérico es una obra basada en mi estilo de vida y experiencia en la magia. Aunque el contenido gratuito en redes sociales es vasto, este libro ofrece una guía desde mi propio desarrollo y evolución. No es solo sobre rituales; es una invitación a tomarse en serio el estudio de la magia, a entender quién soy y cómo me relaciono con la Luna, el sol, los ancestros y los espíritus. Incluso planteo un reto: que los lectores escriban sus propios hechizos y revolucionen lo que encuentren en el libro, usándolo como un pilar para comenzar de forma sana, sin creencias limitantes o prejuicios. Todo lo que comparto está basado en lo que he practicado y vivido, dando certeza de que la magia que escribo es parte de lo que me ha construido hasta hoy.
Tu podcast se llama “Mal de Ojo”, un título directo y con gancho. En una era tan racional y científica, ¿cómo le explicas a alguien escéptico por qué debería prestar atención a estos temas? ¿Dónde crees que se encuentra el punto de encuentro entre el esoterismo y la vida cotidiana del siglo XXI?
Con “Mal de Ojo” no buscamos ganar reputación o seguidores, sino relatar la vida cotidiana de las brujas que entrevistamos y crear un espacio de aprendizaje con profesionales que comparten su conocimiento. No pretendo que todo el mundo lo vea; creo que llega a quienes tienen “ese ojo abierto” para percibir la esencia de este contenido. El punto de encuentro entre el esoterismo y la vida cotidiana hoy está en la apertura que brindan las redes sociales y en la liberación de conciencia de quienes buscan estos temas. Muchas personas acuden a la magia como una última opción para transformar sus vidas, y a través de rituales o consejos, descubren que hay una brecha que les hace bien. La magia se transmite de generación en generación, y las redes sociales son ahora el punto más alto de conexión, permitiendo aquelarres virtuales de millones de personas.
Tienes un pie en el mundo digital y otro en tu espacio físico donde das lecturas. ¿Por qué es importante para ti mantener ese contacto cara a cara? ¿Qué energía o experiencia única crees que se genera en ese espacio que no se puede replicar en línea?
Aunque la magia puede hacerse a distancia, porque trabajamos con energía y conciencia, el contacto cara a cara en “El Caldero de las Brujas” me permite entender mejor las necesidades de la comunidad y brindar tranquilidad a quienes buscan asegurarse de que soy yo quien los atiende, y no cuentas falsas. Este espacio también alimenta mi espíritu; ver a personas viajar desde distintos lugares para tener una experiencia mágica me confirma que estoy haciendo las cosas bien. Es una forma de generar confianza directa y de recordar que, más allá de las pantallas, hay seres humanos buscando conexión y guía auténtica.
Ahora formas parte del programa “Sin atakarse”. ¿Qué representa para ti llevar el horóscopo y los rituales a la televisión abierta? ¿Ves esto como una forma de normalizar y acercar estas prácticas a un público mucho más amplio?
Participar en “Sin atakarse” ha sido importante para mí porque me permite llegar a un medio masivo como Telehit. El programa da voz a personas que a menudo se sienten calladas o incomprendidas, y para el mundo de la magia, esta apertura es fantástica. Nos conecta con una audiencia diversa, incluyendo a la comunidad LGBT, ofreciéndoles un punto de apoyo energético y respuestas a sus inquietudes internas. Representa un paso hacia la normalización de estos temas, que aunque son muy vistos, aún pueden ser tabú. Estar en televisión nacional es un reto que llevo con orgullo, contribuyendo a la evolución personal de muchos.
Con tantas facetas (creador de contenido, chamán, escritor, profesor), ¿cómo te desconectas y recargas tu propia energía? ¿Existe algún ritual personal, fuera del trabajo, que sea esencial para tu equilibrio?
Entre tantas responsabilidades, siempre utilizo la magia para entender lo que ocurre en mi exterior. Una de mis formas de desconexión es encerrarme a escribir, ya sean obras mágicas o novelas, porque la creatividad me saca de la carga diaria y me recarga. La magia está presente todos los días, pero explorar mi lado creativo me permite drenar la energía acumulada y regresar renovado a mis proyectos.
Mirando hacia el futuro, ¿cuál es el siguiente gran paso o sueño para Víctor Tarot? ¿Hay algún proyecto o meta que sientas que es la culminación de todo este camino que has recorrido?
Me encanta mirar al futuro. Para el próximo año, trabajaremos en nuevos libros, una marca de productos mágicos, ropa esotérica y más contenido en redes sociales. No veo una meta definitiva, porque el crecimiento es constante; siempre habrá algo nuevo que hacer. Mi objetivo es seguir siendo materia prima para guiar a la comunidad, adaptándome a lo que la gente necesite y creando proyectos que generen cambios. Víctor Tarot no soy solo yo, son todos los seguidores que crecen conmigo, y juntos seguiremos transformándonos día a día.
Para conocer más de Víctor:
Si tu energía personal fuera una carta del tarot, ¿cuál sería y por qué?
Sería el arcano de la Estrella, la primera carta que me tatué. Representa resiliencia, esperanza y la capacidad de encontrar luz incluso en la oscuridad. Para mí, simboliza la paciencia y la posibilidad de un cambio de conciencia, recordándome que siempre hay un punto brillante si miramos más allá de lo inmediato.
Un ritual matutino infalible para empezar bien el día es… ¿una afirmación frente al espejo, prender una vela blanca o tomar un café cargado con intención?
Cada mañana repito una letanía que adapté de una obra de ficción: “No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo, permitiré que pase sobre mí y a través de mí, y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escuchar su camino. Allá donde haya pasado, no sólo escucharé, también podré ver qué significa ese miedo.” La combino con la intención puesta en mi café o té, y una limpieza energética con humo. Esto me prepara para lo que venga.
Para alguien que quiere adentrarse en el mundo esotérico, el primer paso debe ser… ¿aprender a meditar, conseguir su primer mazo de tarot o limpiar la energía de su hogar?
El primer paso es preguntarse: ¿por qué quiero aprender esto? Entrar al mundo de la magia es revolucionar tu vida, así que es crucial tener claro el destino al que quieres llevar esa nueva práctica. Una vez definido, las herramientas y maestros llegarán de forma natural. El estudio viene después de la intención clara.
La herramienta mágica más subestimada es…
La palabra. El decreto y la forma en que hablas, te expresas y hablas de ti mismo tienen un poder trascendental. Es una herramienta que a menudo se menosprecia, pero que puede impactar profundamente en tu vida. Hay que alimentar la conciencia de las palabras.
Completa la frase: “En el fondo, la brujería moderna es…”
…liberación, conocimiento y la forma de entender cuál es tu propósito en el mundo.
Sigue a Víctor en Instagram: @victor_tarot
Créditos
Fotografía:
PR:
Entrevista: David Patiño Torres @bavidbavid