En esta ocasión nos comparte su éxito en la novela “Por Amar sin Ley” y sobre sus foros de empoderamiento a la mujer.

Cada mujer debe proponerse a sí misma ser más y mejor

 

La segunda temporada de “Por amar sin ley” se transmite tanto en México como en Estados Unidos, ¿cómo te sientes?
Muy contenta porque el entretenimiento está pasando por una revolución, y en este vuelco cada día es más difícil ser del gusto del público, que surja un vínculo y generar fidelidad. Por todo esto es que se valoran las reacciones ante nuestro trabajo; la primera temporada fue un éxito, y ahora que vamos con la segunda es todo un orgullo y una responsabilidad.

 

¿Qué casos veremos ahora en el bufete Vega y Asociados?

Muchos de actualidad, y encontrarán que varios de ellos los escuchamos en las noticias; incluso les hemos bajado dos rayitas porque la realidad siempre supera a la ficción. Una de las historias más fuertes es el de un migrante mexicano que en su búsqueda de oportunidades se enfrenta a problemas terribles. Nuestro equipo puede ayudarle y al final se resuelve bien.

La trama lleva a Victoria Escalante, mi personaje, a certificarse para litigar en algunos estados de Estados Unidos. Me agrada que los papeles femeninos son profesionistas y muy trabajadoras. ¡Sí, a mí también! Creo que una de las fortalezas del proyecto está en que no es la clásica historia del amor por el amor.

 

¿Qué opinas de esta situación?
Me encanta que sea así. El amor en nuestra vida es invaluable, fundamental, y tiene un lugar enorme; pero también la realización que todos podemos tener. La vida está llena de problemas que van más allá de lo que dijo tal persona sobre mí, si le gusto o no, si se compromete o no, si me quiere o no me quiere, es decir, hay miles de complicaciones aparte de nuestras relaciones, y me gusta que en “Por amar sin ley” los personajes femeninos puedan o no estar casados, igual que elegir sobre tener hijos, porque se trata de decisiones muy personales que también deberían ser posibles para todos en la vida real.

 

 

Has hablado en foros sobre el empoderamiento de las mujeres, ¿cuál dirías que es la clave para que podamos crecer en este tema?
Honestamente, dejar de echarle la culpa a alguien más, abandonar esta postura de señalar quien no nos dejó o nos puso trabas. Claro que estos temas forman parte de una lucha, porque es así: un trabajo constante para conquistar espacios y decisiones. Aunado a todo esto, cada mujer debe proponerse a sí misma ser más y mejor.

También que entre nosotras nos ayudemos; debemos dejar de ponernos el pie. Las mujeres tenemos que hacer equipo, porque los hombres lo hacen. Creceremos en la medida
en que nos propongamos más, nos creamos capaces y nos apoyemos para fortalecer nuestro rol, que ya existe desde hace tiempo y hay que tomárnoslo con seriedad; además de cooperar para que sea accesible para todas.

Esto va en el nivel de decisiones muy personales, como quien se quiera casar y tener hijos desde los veintitantos, y está maravilloso; pero también lo es que respetemos a quien sus metas sean diferentes. Este respeto va en torno a los sacrificios que cada una quiera hacer y lo lejos que pretenda llegar.

 

¿Cómo ves el panorama de las mujeres en nuestro país?

Estoy muy consciente que México es un país de contrastes: no es lo mismo hablar desde una esfera donde es más común que las mujeres tengan un nivel de educación que les permita ser competitivas en el mundo laboral, es decir, que hay diversos entornos que plantean retos a cada una, pero que no todas tenemos las mismas herramientas para afrontarlos.

Bajo estas circunstancias, el mismo mensaje es recibido diferente en varios lugares. Me gustaría que todas las mujeres, especialmente las de esferas más vulnerables, tuvieran los medios para estudiar y no depender de nadie más… Que se acabará la situación “me tengo que casar, ojalá y me toque un buen cuate porque si no, no la voy a librar”.

¡Pues no! Este empoderamiento busca que las mujeres salgan adelante solitas, que se enamoren cuando se tengan que enamorar, que se junten cuando quieran hacerlo y que se casen cuando así les nazca, y no porque las presiones de su entorno decidan por ellas.

 

Si tuvieras que reducirlo a algo muy breve ¿cuál sería el mensaje que le darías a nuestras lectoras?
Hagamos equipo entre todas, que de verdad nos ayudemos, nos echemos porras, nos demos consejos y compartamos información. Apoyemos a la de al lado a subir, y que nos dé gusto. Todo esto a lo mejor no es un chip que tengamos tan activo, porque la vida es competitiva, y nosotras también lo somos; pero los hombres lo tienen y les permite participar redes importantes de colaboración. Las mujeres también podemos hacerlas, y cuando las logramos es hermoso y muy productivo.

 

 

Regresando un poco a tu trabajo, ¿cómo describirías el género de las telenovelas tras la llegada de plataformas como Netflix, Amazon o Google?

Es una sacudida tremenda, y obviamente he tenido que re-invertirme, como lo deberán hacer las grandes televisoras si no quieren quedarse obsoletas. Sin embargo, estoy convencida que el nicho del melodrama siempre estará presente; lo que ahora varía es el formato de entrega.

La gente conserva la misma fidelidad y el mismo gusto por ver nuestros productos; pero ya no se quiere cuadrar a tenerlo a una hora y en un solo lugar. Lo que está evolucionando es el formato de entrega; el nicho del melodrama, cuando está bien hecho, seguirá existiendo por mucho tiempo, porque el romance y el drama nos siguen emocionando.

Esto también significa productos más caros, mejor hechos, más cuidados, como creo que es “Por amar sin ley”. Este proyecto es muy competitivo porque está muy bien hecho; nos pueden comparar con series norteamericanas, coreanas, turcas o de dónde sea, porque hemos conseguido una producción de calidad.

 

Hablando desde la actuación, ¿qué retos surgieron a partir de este cambio?
A nivel personal he de confesar que ahora tengo la misma medida de pánico que de libertad. Ahora podemos trabajar en muchas más plataformas, y esta decisión y apertura la vivo con una mitad de pánico y la otra de sensación de libertad. Así te llegan proyectos que lo único que puedes pensar es que se trata de una broma; pero también hay otros increíbles que no sabes cómo quedarán hasta que ya están realizados.

 

¿Cuáles son tus papeles preferidos? Es decir, ¿qué debe tener una historia para que te atrape y quieras ser parte de ella?
Personajes completos, porque en la vida nadie es malo-malo ni totalmente bueno. Cuando hay cosas que nos mueven, hilos que nos jalan hacia lugares emotivos, cuando hay conflictos, decisiones, arrepentimientos y dudas, o que muchas veces no saben lo que quieren, porque así es la vida, porque así somos nosotros y, además, no somos lo mismo siempre. Eso es lo que me gusta.

 

¿Qué sigue para ti en este 2019?

Justo estoy en la apertura de trabajar en lugares interesantes, y tendré que afrontar todo esto con mucho valor y poco miedo al cambio, así que estoy trabajando en ser versátil, hacer concesiones y acostumbrarme a otros mundos.

 

Favoritos.

Actor: Woody Harrelson.

Actriz: Kate Blanchet.

Película: El quinto elemento.

Serie: Game of Thrones.

Libro: Los cisnes salvajes.

Perfume: Un jardín sur le Nil, de Hermes.

Diseñador: Dior.
Comida: Mexicana.
Red social preferida: Instagram.

Lugar en el mundo: México.

Tres prendas en tu guardarropa: Vestidos de flores, rojo y negro.
Lugar que te gustaría conocer: China y Japón.

¿Cómo te describirías en tres palabras? Noble, derecha e impaciente.
Tu frase de vida: Cuando llega la hora de decir las cosas, de expresarse, siempre digo que es mejor afuera que adentro.

Categories: Faces

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