La Favorita, una película merecedora de todas las estatuillas doradas, dirigida por el director griego Yorgos Lanthimos. Es un filme de época que narra la lucha de poder y egos de tres mujeres en el reinado de Anne de Inglaterra.

Por Francisco González Quijano

Para cuando leas estas líneas ya sabrás lo que sucedió con los Premios Oscar y si Roma se llevó la cantidad de estatuillas que espera la mayor parte de nuestra sociedad. También sabrás si tuvo tantos premios como lo merece La Favorita, última película de quien hoy es uno de mis directores preferido: el griego Yorgos Lanthimos.

En resumen, es un filme de época que narra la lucha de poder y egos de tres mujeres en el reinado de Anne de Inglaterra: la reina misma, su “mano derecha” Sara Churchill (interpretada con maestría por Rachel Weisz) y Abigail Masham (Emma Stone), una radiante cenicienta que escala posiciones en el castillo hasta convertirse en íntima de la soberana y, por lo tanto, la peor enemiga de Sara. Claro, detrás de todo esto están los deseos homosexuales de “su alteza”, que es llevada a la pantalla gracias a una increíble Olivia Colman. Ahora que lo pienso, las tres merecían ganar un Oscar.

Lanthimos es especialista en rompernos el es- quema. Con Langosta (2015) o Canino (2009) ya me había hecho caer del asiento y dejado un sabor de boca de tristeza infinita y desconfianza en el ser humano. En La Favorita no es tan cruel con la sociedad como con el afán de poder y el deseo sexual. La historia está contada a manera de cuento, en ocho capítulos que navegan entre el drama, la comedia y el erotismo, con una fotografía increíble y sorprendente que incluye grandes angulares, contraluces y ojos de pescado. Los personajes parece que siguen o son perseguidos por el espectador y la tensión va al máximo. Quien conoce el trabajo anterior del director espera durante casi todo el filme una escena fuerte y desgarradora; quien no está familiarizado con Lanthimos, sabe que algo sucederá en un contexto en el que sólo hay batallas de ganar o perder.

En estos años, todas las películas que candidatean al Oscar tocan o tratan temas incómodos o contrarios a las declaraciones del actual presidente gringo. La Favorita cumple con el ingrediente de la homosexualidad, la brecha de clases sociales y, claro, la decadencia de una reina que se excita sobremanera al ser besada apasionadamente por una espectacular sirvienta. Sí les checa, ¿no? Pues véanla.

Categories: Art & Culture

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